"Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar".


Walt Disney

Taichi Kids en Uruguay

El Taichi utiliza la energía,pero no la fuerza, tomando de nuestro interior para lograr la sabiduría del poder interno, canalizando esa energía liberando emociones negativas, desarrollando la concentración,controlando el nerviosismo,la agresividad,la tristeza y angustia. Aportando la propia seguridad,la calma el  bienestar mental, espiritual y físico.
De esta manera esta práctica  logra tratar varios trastornos de enfermedades.
El Taichi es armonía  a través de suaves movimientos corporales y de respiración,que lleva  a hacer un trabajo interno con la propia energía. Los movimientos del Taichi desbloquea  la energía estancada, logrando que ésta circule libremente,logrando una paz profunda desde el interior del ser.
El Taichi practicado por niños ayuda desde temprana edad lograr auto conocerse y poder equilibrar su interior de forma positiva para su mente,cuerpo y espíritu,incorporándolo en su diario vivir para toda su vida,en todos los ámbitos en que se halle y los inconvenientes que pueda llegar a enfrentar. 
Taichi ,es una práctica que se ven los resultados cuando es practicado asiduamente en completa armonía. 






Desde el punto de vista terapéutico del tai chi, o sea de los beneficios que brinda para mejorar la
salud física, mental y emocional, permitirá en los niños:
● Mejorar el sistema inmune en general: está comprobado que la práctica de tai chi mejora las
defensas del cuerpo. Esto se debe a que la energía que protege el cuerpo se potencia y tonifica
con la práctica de esta disciplina y así al cuerpo no ingresan ni virus ni bacterias que lo enfermen.
● Calmar la mente y conectarse con la tierra: a través de la respiración abdominal con la que se
practica el tai chi y los movimientos mismos de la disciplina, la mente se tranquiliza y se aprende a
concentrar el pensamiento en lo que se está haciendo en cada momento. Al conectar el cuerpo
con la tierra que lo sostiene, los pensamientos densos se sueltan y la mente deja de divagar en el
pasado, el futuro o en la fantasía.
● Equilibrar las emociones y encontrar la armonía interna: los movimientos llevan a que la energía
interna del cuerpo circule eficientemente. Esta energía se estanca y genera bloqueos y tensiones
cuando las emociones nos superan. A los niños les sucede lo mismo. Cuando estos bloqueos
persisten, surgen desequilibrios emocionales, dolencias físicas y enfermedades. El tai chi permite
limpiar los bloqueos y restablecer la circulación de la energía logrando que el niño se sienta
equilibrado y en armonía.

Ahora que hemos dado una breve descripción de cada una de estas disciplinas y de los beneficios
que estas conllevan en su práctica es importante comentar que el tai chi – qi gong no se debe
apurar. La simple perseverancia y continuidad en la práctica trae los beneficios arriba explicados.
No esperemos que el niño se “tranquilice” o mejore su rendimiento en la escuela luego de un par
de clases. La práctica de tai chi lleva a cambios profundos, lentos, paulatinos pero duraderos y los
niños se pueden ver muy beneficiados por la misma, si los acompaña la paciencia y el amor de los
padres.